Carla Lalli Music ha creado una comunidad desde la comodidad de su cocina

Cuando el mundo se sumió en el teletrabajo en marzo de 2020, la gente encontró consuelo en la comida. Hornear pan de plátano se convirtió en un mecanismo para hacer frente a la cuarentena y conseguir mantener viva la masa madre dio motivos para presumir. Había una creciente demanda de contenido gastronómico, y la chef, autora galardonada de libros de cocina y presentadora de programas, Carla Lalli Music, supo verlo. 

Si te gusta ver a otras personas cocinar platos suculentos, (y siendo honestos, ¿a quién no?), probablemente reconozcas a Carla de Bon Appétit Test Kitchen. Como ex Editora General de gastronomía de la revista y rostro habitual del canal de YouTube, Carla no dudó, reunió a su equipo virtual y se lanzó a producir vídeos desde casa durante los primeros meses de pandemia.

Y así llegamos a junio de 2020, momento en el que varios tuits e imágenes ofensivas de ejecutivos de la empresa circularon por la web. Varios miembros del personal procedentes de diferentes minorías étnicas señalaron las grandes diferencias salariales que existían entre ellos y sus compañeros blancos. Muchos empleados blancos apoyaron a sus colegas y exigieron que Bon Appétit solucionase esta situación. Carla anunció públicamente que no continuaría siendo anfitriona hasta que se hicieran efectivos los cambios necesarios, pero tras varios meses de espera anunció que dejaba los vídeos de Bon Appétit

Si bien no sabía exactamente cómo sería su próximo proyecto, sí sabía que quería tener más control. «No me emocionaba la idea de depositar mi confianza en una nueva marca para dar forma a mi carrera», cuenta. «Constantemente escuchaba decir que era un buen momento para experimentar. Y me lo tomé en serio». Como chef veterana y respetada sabía alguna que otra cosa sobre experimentar. Así que, se propuso crear algo que fuese auténtico tanto para ella como para su comunidad: Carla’s Cooking Show.

Su serie web homónima trata sobre lo que sea que ella quiera que trate. Si le apetece compartir lo que piensa sobre las sartenes de hierro fundido, eso es lo que hace. Cada temporada Carla elige un objeto esencial del equipamiento y profundiza con sus espectadores acerca de cómo utilizarlo en el día a día. Pero que no haya lugar a engaño, no es un programa de cocina habitual. Debes estar preparado para ver cameos de gatos, revelaciones de carritos de cocina y mucha bondad procedente del detrás de cámara. Es 100% Carla, desde la concepción hasta la creación. A sus mecenas les encanta la imperfecta honestidad de Carla y ella nunca les defrauda. Aunque los chistes y los juegos de palabras son siempre lo que más destaca de sus vídeos, sus episodios de 20 minutos son muy útiles tanto para principiantes como para chefs veteranos. Se centra menos en la perfección de la técnica y habilidades profesionales y más en compartir formas sencillas con las que lograr que las cosas salgan bien.

Carla Lalli Music delante de su parrilla en el patio de su casa.

Fotografía de Gentl and Hyers

«Cuando estás representando a una gran marca, estás trabajando dentro de una estructura corporativa», explica Carla. Las decisiones creativas, los cortes finales y las ideas de los vídeos están en su mayoría fuera del alcance del creador. 

Desde la planificación a la publicación, Carla lleva a todos con ella en su viaje. Hace que sus mecenas elijan qué objetos de la cocina quieren que utilice y siempre está dispuesta a acudir a la sección de comentarios para responder cualquier pregunta. «Es la misma diversión del intercambio de me gustas, comentarios y opiniones de las redes sociales pero sin la maldad», afirma. Es un espacio positivo para que cualquier persona pueda saludar a Carla, compartir anécdotas y dar opiniones.

Para Carla la relación que construye con sus mecenas es importante porque sabe que la buena comida no es suficiente para que la gente vuelva. Si la gente quisiese únicamente listas de ingredientes e instrucciones podrían hacer una búsqueda rápida en Google. Si quisiesen que alguien les mostrase cómo hacerlo, Bobby Flay tiene una docena de programas de cocina en la televisión. La diferencia es la conexión, aquella que no puedes conseguir ni a través de una publicación en un blog ni por supuesto a través del canal cocina. «Las recetas son como una moneda de un euro. Hay millones», dice. Los creadores como Carla deben preguntarse, ¿por qué alguien querría ver mis vídeos? y ¿por qué me apoyaría? Ella responde: «porque tienen una conexión conmigo».

Carla se dio cuenta de ello desde el mismo momento en que lanzó la plataforma. «A la gente le emociona estar allí y sienten que conectan conmigo», afirma. Otras plataformas parecían monstruos o «pozos de lava gigantes» con tanto desconocido. Con una comunidad tan unida Carla se puede centrar en producir los vídeos y las recetas que le gustan al mismo tiempo que le brinda atención y valor a la gente al crear un espacio seguro en el que todos pueden experimentar juntos.

Dado que venía de una cocina con mucha energía tuvo que averiguar cómo construir una conexión con sus espectadores desde la comodidad de su casa, y sin nadie más en la pantalla. Carla estaba acostumbrada a interactuar con otros chefs en la cocina de Bon Appétit o con su técnico de cámara. «Si podía verle temblando, aguantándose la risa mientras sujetaba la cámara, sabía que estaba consiguiendo una conexión». El tipo de energía opuesta a la que obtenía al grabar sus propios Lives y Stories de Instagram durante los primeros días de cuarentena. Cuando abrió su cuenta de Patreon, sabía que necesitaba a alguien detrás de la cámara para hacer rebotar la energía y hacerla sentir cómoda. Y qué bien que hizo. Si ya eres un mecenas, sabrás que los comentarios de fondo de su productor son una de las mejores partes del programa.

«Para mí, lo más difícil es parecer natural. Charlar, hacer el tonto», admite. «No soy actriz. Solo puedo hacerlo si estoy relajada y a gusto». La pequeña y unida comunidad de Patreon de Carla lo consigue. Puede dejar a la gente entrar (literal y metafóricamente), algo en lo que ya estaba trabajando con su segundo libro de cocina. Carla dice que una gran parte de su libro, el cual se lanzará este año, trata sobre ser más personal y compartir por qué la comida tiene tanta importancia en su vida. 

Para alguien que produce libros, un programa de cocina y una newsletter, una de las ventajas de crear en Patreon es la versatilidad. «Tengo un lugar para todos los tipos de contenido que espero crear el próximo año», dice. Además es una manera excelente de probar algunas de sus ideas y que sus nuevos proyectos generen expectación en la gente. 

Patreon le ha dado a Carla el espacio que necesitaba para comenzar su programa, pero lo que está construyendo es obra suya. Cada día crea un entorno positivo tanto para ella como para sus mecenas. «Es el espacio perfecto para los comentarios constructivos de la gente que quiere que tengas éxito».